EL COLOR DEL CIELO
A mí no me dan miedo las películas de miedo. Las encuentro previsibles e infundadas. Pero los documentales sobre el medio ambiente y el daño que estamos haciendo al planeta, me provocan auténtico pánico.
Porque ese daño se va a traducir en un camino irreversible, una destrucción total que nosotros no veremos, ni nuestros hijos ni tal vez nuestros nietos, pero un día no muy lejano, uno de nuestros descendientes se va a encontrar de lleno con esta historia. La va a vivir. Eso sí me da miedo.
Y eso pretendí reflejar en este novela. Una fábula, una especie de cuento futurista, una ucronía (me encantan las ucronías) sobre la vida en un mundo postapocalíptico, ambientado en nuestra propia tierra.
Un ejercicio filosófico con guiños al mito de la caverna de Platón. Pero una historia preciosa, una trama mundana en un mundo imposible, que las críticas han tratado de maravilla.

